Cuando el viñedo reposa, Rioja Alavesa revela una de sus caras más auténticas. El invierno es el momento perfecto para descubrir la comarca con calma, profundidad y una mirada más sensorial. Diciembre y los primeros meses del año invitan a viajar sin prisas, a disfrutar de experiencias cuidadas y a conectar con la esencia del vino, la gastronomía, el patrimonio y el bienestar.
Si estás buscando planes de invierno o te preguntas qué hacer en diciembre en Rioja Alavesa, aquí tienes una selección de propuestas que convierten el frío en el mejor aliado para un viaje.
Experiencias vinícolas de invierno
El invierno es una época privilegiada para disfrutar del enoturismo. Las bodegas abren sus puertas en un ambiente más íntimo, con visitas personalizadas y catas.
Las catas en espacios cerrados, rodeados de barricas, permiten profundizar en los matices de cada vino y entender el territorio desde dentro. Muchas bodegas proponen experiencias especiales de invierno: recorridos, catas comentadas, maridajes o encuentros con el equipo que elabora el vino. Una forma perfecta de entender Rioja Alavesa desde la cercanía y el conocimiento.

Thabuca Wine Tours
Wine bars y enotecas: el plan perfecto para las tardes de invierno
Cuando cae la tarde y el frío invita a refugiarse, los wine bars y enotecas de Rioja Alavesa se convierten en puntos de encuentro. Espacios acogedores donde disfrutar de una copa de vino, descubrir referencias singulares y dejarse aconsejar por profesionales.
Son planes ideales para combinar con paseos por los cascos históricos o como broche final a un día de visitas.

Wine Bar Marqués de Riscal
Miradores y paisaje: el invierno también se contempla
El paisaje de Rioja Alavesa en invierno ofrece una belleza serena y fotogénica. Los viñedos desnudos, las sierras que protegen la comarca y los pueblos históricos crean una estampa única, perfecta para disfrutar desde sus miradores.
Los días claros permiten contemplar amplias panorámicas del territorio y entender la estrecha relación entre viñedo, pueblos y patrimonio. Paseos tranquilos, rutas cortas y paradas para observar el paisaje convierten esta época en un momento ideal para reconectar con la naturaleza sin masificaciones.

Mirador en Rioja Alavesa
Gastronomía tradicional
En Rioja Alavesa, la gastronomía tradicional cobra especial protagonismo en esta época del año.
Menús de temporada, platos de cuchara, carnes guisadas, verduras de invierno y propuestas que maridan a la perfección con los vinos del territorio. Restaurantes que apuestan por la calidad, el producto y la reinterpretación respetuosa de la tradición, convirtiendo cada comida en una experiencia que va más allá de lo gastronómico.

Chuletillas al sarmiento
Museos, centros de interpretación y visitas culturales
Los meses fríos son perfectos para descubrir el patrimonio cultural de Rioja Alavesa. Museos, centros de interpretación, y visitas a villas históricas permiten conocer la historia, el paisaje y la cultura del vino desde una perspectiva más pausada.
Recorrer cascos medievales, adentrarse en espacios expositivos o participar en visitas guiadas es una forma excelente de completar el viaje, combinando ocio, aprendizaje y disfrute.

Museo Abadía de Morata
Planes wellness: bienestar entre viñedos
El invierno también invita a cuidarse. Rioja Alavesa ofrece planes wellness vinculados al vino y al descanso: vinoterapia, spas, alojamientos con servicios de bienestar y propuestas pensadas para desconectar cuerpo y mente.
Tratamientos relajantes, circuitos termales y estancias diseñadas para el descanso convierten el viaje en una experiencia completa, donde el bienestar se suma al vino, la gastronomía y el paisaje.

Hotel Silken de Laguardia
Rioja Alavesa en invierno: un destino para sentir
Diciembre y los primeros meses del año son el momento perfecto para descubrir Rioja Alavesa desde la calma y la autenticidad. Un viaje que suma vino, patrimonio y bienestar, y que demuestra que el invierno también es tiempo de vivir experiencias.
Descubre todas las experiencias en Visit Rioja Alavesa.